CRÓNICA CCC-UTMB-2022 ALBERTO PEÑA ALONSO.

CRÓNICA CCC-UTMB-2022 ALBERTO PEÑA ALONSO.

Cuando empecé a correr por montaña escuchaba que cada año en el mes de Agosto se celebraba una carrera en la cordillera de los Alpes, que consistía en rodear el mismísimo Mont Blanc, atravesando los tres países alpinos de Italia, Suiza y Francia. Esa carrera se llamaba UTMB (Ultra Trail du Mont Blanc) y en ella se daban cita los mejores corredores del mundo y los caminos que atravesaban daban lugar a los más bellos paisajes de montaña que en sueños podía imaginar. Año tras año, veía como muchos amigos y conocidos conseguían plaza para poder participar en sus diferentes modalidades y las experiencias e imágenes que se traían consigo, no hacía más que incrementar ese deseo de que algún día fuera yo quien pudiera estar allí. Sabía que era una tarea complicada y que requería mucho trabajo, empeño y también un poco de suerte.

 

Justo después de la Transgrancanaria Classic de 2020, por primera vez tenía los puntos necesarios para presentarme al sorteo de 2021. Pero llegó la famosa pandemia. Y la incertidumbre que reinaba hizo que, por prudencia, esperara un año más, presentándome por primera vez al sorteo de 2022 a una distancia que me gustaba mucho: La CCC de 100 kilómetros. Era un sorteo muy difícil, ya que muchos corredores del año 2020, cuando no se celebró, tenían plaza asegurada. Además, era un año de transición con el puntuaje porque a partir de ahora sólo se podrá acceder con carreras del circuito UTMB. Pues con todos estos antecedentes llegó el día del sorteo 26 de Enero de 2022. Y un correo en mi bandeja de entrada decía que había sido seleccionado para participar en la CCC, al primer intento. Me sentí un privilegiado en ese momento, pero enseguida me di cuenta que había que ponerse el mono de trabajo para preparar tremendo reto. Ese día empezó la carrera.

Siete meses de preparación específica y a conciencia. Entrenamientos estructurados con Abel Redondo de Runhábitat, poniendo especial atención en la prevención de lesiones y gestionando los volúmenes de carga a lo largo del tiempo. Unos cuidados físicos y puesta a punto con las manos milagrosas de Laura Meiler del Centro de Fisioterapia Trapecio. Alguna carrera de por medio para tener esa chispa competitiva, destacando la participación en la Copa Tejeda y en la Traiña Trail. Muchos entrenos con amigos, sobre todo con Marcos, José Juan, Manolo y Xerach, subida al Teide incluida. Aunque mi referencia de entrenamientos ha sido el centro de alto rendimiento de Guayadeque y las interminables subidas a la Pasadilla entre semana con muchos madrugones y horas de frontal. Un viaje organizado en el que había que tener en cuenta muchas cosas y en el que me acompañarían mi mujer Laura, mi hija Eva, mi hermana Carolina y mi cuñado Levi. “Tremendo Equipazo”

equipazo CRÓNICA CCC-UTMB-2022 ALBERTO PEÑA ALONSO

EQUIPAZO

Me equivocaría si dijera que fue fácil compaginar, familia, trabajo y la enfermedad de mi madre con el cumplimiento de los entrenamientos para preparar la carrera, más aún cuando todo se volvió oscuro con la complicación de la salud de mi madre, hasta el punto que sólo 23 días antes de la carrera tras una semana de lucha intensa y de hospital falleció, dejando un vacío inmenso en mi alma, pero la tranquilidad de haber hecho todo lo que en nuestras manos estaba durante tantos años tan duros y con la alegría de saber cuantos amigos y cuantos familiares estaban para apoyar y sentirse uno querido. Tras pasar un mes de Agosto intentando mantener la forma y ajustar un poco los entrenos, llegó el momento del viaje. Gran Canaria-Madrid-GinebraChamonix. Y de repente frente a mi el mismísimo Mont Blanc, majestuoso, inmenso, pelos de punta y alguna lagrimilla de emoción. El jueves, recogida de dorsal y disfrutando del pedazo de ambiente que allí existe durante toda la semana. Por la noche ultimar la alimentación de carrera y un poco de nervios que hace que cueste conciliar el sueño y el viernes: La carrera. Llegó el día.

CRÓNICA CCC-UTMB-2022 ALBERTO PEÑA ALONSO

TODO LISTO

La carrera. La CCC. (Courmayeur-Champex Lac-Chamonix) (Italia-Suiza-Francia). Recorrido de 100 kilómetros y 6100+, con un sube y baja constante y a priori no muy técnica, aunque eso es discutible. Salida desde el pueblo italiano de Courmayeur después de atravesar en guagua el túnel del Mont Blanc desde Chamonix y de control de material antes de salir. Nervios. Pero todo bien. Estar en ese lugar en ese momento ya era un éxito. La salida se realiza en tres oleadas separadas por 15 minutos y a mí me toca en la primera a las 09:00 de la mañana. Participantes:2113 Dorsal:3804. Y con el objetivo personal de bajar de 18 horas.

SALIDA ALBERTO PEÑA ALONSO CCC-UTMB-2022

SALIDA

Los dos primeros kilómetros son por asfalto dando una vuelta por el pueblo. Aprovecho para colocarme medianamente bien para evitar el tapón, que sabía se iba a formar en la primera subida. Y así fue, ascenso brutal andando, todos con los palos y arriba y arriba para 9,2 kilómetros y 1424+ para llegar a la Tête de la Tronche en 1h 52m. Brutal.

primeros kilómetros ALBERTO PEÑA ALONSO CCC-UTMB-2022

PRIMEROS KILÓMETROS

El tiempo es nublado, pero no llueve y las altas montañas alpinas se vislumbran tras esas nubes grises amenazantes. Desde ese momento una pequeña bajada cresteando por zona de pastos hasta el kilómetro 13 donde se encontraba el primer avituallamiento en el Refugio Bertone, lugar precioso y llenísimo de corredores salgo de ahí con 2h 19m, y justo empieza a tronar de una forma extraordinaria.

SALIENDO DEL REFUGIO BERTONE ALBERTO PEÑA ALONSO CCC-UTMB-2022

SALIENDO DEL REFUGIO BERTONE

Ahora venía una zona de toboganes con senderito marcado hasta Arnouvaz. En principio era una zona buena para correr, pero de repente fue como si se abriera el cielo y empezó a llover de una manera intensa, como no estoy acostumbrado a ver, ciertamente. Pequeña parada para ponerme la membrana, protegerme del agua y a seguir por un camino que se convierte en riachuelo de barro en minutos con lo que bajamos ritmo para evitar caídas y al golpito llegar al avituallamiento de Arnouvaz km 26 en 4h 3m.

LA LLUVIA ALBERTO PEÑA ALONSO CCC-UTMB-2022

LA LLUVIA

A partir de aquí la lluvia afloja de intensidad y comienza la subida al mítico Grand Col de Ferret, cuanto había leído y visto sobre ese pico y ahora era yo el que estaba allí. Una subida constante y algo exigente en la que coincido con dos chicos de Barcelona y con la conversación se hace más llevadera hasta que llegamos a la cima con llovizna, frío y niebla al punto más alto de la carrera en el km 31 en 5h 11m.

SUBIENDO EL GRAND COL DE FERRET

SUBIENDO EL GRAND COL DE FERRET

Comienza un gran descenso, técnico al principio, pero luego más llevadero por pistas anchas e incluso asfalto para llegar en poco más de una hora al km 41 en La Fouly en 6 h 19 m. El siguiente segmento quizá fuera el que mas disfruté, ya que empezó a salir el sol y el terreno era favorable para poder correr y además pasaba por un pueblito muy pintoresco llamado Praz de Fort con grandes extensiones de verdes prados, todo ello antes de una pequeña subida antes de llegar a Champex Lac. Allí estaba el primer avituallamiento asistido, donde me estaban esperando.

ALBERTO PEÑA ALONSO CCC-UTMB-2022

ALBERTO PEÑA ALONSO CCC-UTMB-2022

PRAZ DE FORT

PRAZ DE FORT

Pues llego a Champex-Lac en el km 53 en 8h 13m. Laura entra en el avituallamiento conmigo, como algo de pasta y aprovecho para cambiarme de camiseta y de calcetines. Cargo comida para el siguiente tramo y hasta un café me tomo. En total estoy como unos 15 minutos dentro de la carpa y salgo con energías renovadas para afrontar las 3 últimas subidas que ya sabía no iban a ser nada fáciles. Ver a Laura, a Eva y a los chicos me animó mucho pues las fuerzas con más de 50 kms en las piernas ya no eran las mismas.

CHAMPEX-LAC

CHAMPEX-LAC

A partir de aquí vienen como unos 6 kilómetros alrededor del Lago antes de empezar la primera subida. Se me hace muy duro este tramo de ascenso, caminando mucho y con dolor en el pecho que intento contrarrestar con respiraciones profundas. Hasta llegar a la cima donde había un avituallamiento de líquidos que era un establo para vacas.

ESTABLO-AVITUALLAMIENTO

ESTABLO-AVITUALLAMIENTO

En la bajada parece que recupero algo de energía mientras que comienza a anochecer, y los tramos entre árboles se hacen muy oscuros, pero espero llegar a Trient, sacar frontal, cargar la batería del reloj y ponerme la membrana para pasar la noche. A Trient que es el km 71 llego en 11 h 24m. Laura entra de nuevo al avituallamiento conmigo, estoy otros 15 minutos allí, y a ellos también se les empieza a notar el cansancio en las caras de llevar todo el día guagua tras guagua para llegar a los avituallamientos, esto, aunque me preocupa, me da más fuerzas para seguir y terminar y que todo ese esfuerzo de todos no quedara en vano.

ANTES DE LLEGAR A TRIENT

ANTES DE LLEGAR A TRIENT

ENTRADA Y SALIDA A TRIENT

ENTRADA Y SALIDA A TRIENT

Comienza la noche y la segunda subida, que la llevo mejor que la anterior pero que es bastante dura también. Con la noche, siguiendo las luces de los corredores la hacen más llevadera, aunque vuelve el dolor de pecho, imagino que por la altura porque estamos por encima de 2000 m nuevamente. La bajada tranquila y con cuidado por la noche hasta llegar a Vallorcine, el último avituallamiento asistido en el km 81 en 13h 45m. En este avituallamiento no necesito tanto tiempo y en menos de 10 minutos salgo con casi 14 horas de carrera y con la tranquilidad de que ya los chicos puedan volver a Chamonix a descansar y con la esperanza de vernos ya en Meta. Lo más destacado es que ya me costaba tragar comida sólida con lo que me paso a los carbohidratos disueltos en el softflask para intentar que no faltara gasolina.

LLEGADA A VALLORCINE

LLEGADA A VALLORCINE

A partir de aquí solo pienso en que me quedan 18 kms para llegar a Meta y que, si he llegado hasta aquí, tenía que hacer un último esfuerzo. Y vaya esfuerzo tenía que ser. Los primeros kilómetros después de salir de Vallorcine son un falso llano que pica para arriba, pero en el que puedo trotar a veces y el resto caminar. Cambio batería al frontal que lo tenía a tope y no me había percatado. Aprovecho este terreno para llamar a Marcos por teléfono y contarle como iba y como estaba siendo la aventura y me transmite que hay mucha gente pendiente de mí y eso pues es un plus de energía para lo que quedaba, para lo que venía. Y lo que venía era la subida más dura que puedo recordar desde el Col de Montes hasta la Tête de aux vents. Mirando los datos después fueron apenas 3 kilómetros, pero puedo asegurar que fueron casi de escalada, muy muy duros. Y cuando termino de subir, el terreno no bajaba, sino que seguía en toboganes con tendencia hacia arriba hasta que en un pequeño giro a la derecha de repente aparecen las luces de Chamonix, lejanas, pero brillantes a esa hora de la noche.

Empieza la bajada hasta la Flégère con un tramo de piedra suelta demoledor, no dejaba correr nada, pero afortunadamente es corto y luego técnico, pero mas llevadero, hasta que se abre a una pista que nos lleva al último avituallamiento de carrera en un tiempo de 16h 39m en el km 93.

LA NOCHE. UN REGALO.

LA NOCHE. UN REGALO.

Sali de ese avituallamiento casi a las 2 de la mañana y con los 7 últimos kilómetros por delante. Ya pensaba que sólo era dejarme llevar, pero la pendiente descendente era tan fuerte que las rodillas se resentían y correr no pude mucho, pero las ganas de llegar abajo al asfalto eran mucho más fuertes que el dolor. Y así fue. por fin terminaba la bajada y llamo a Laura para decirle que ya estaba en Chamonix y aunque por la hora a la que llegué, cerca de las 3 de la mañana, ya no había mucha gente en las calles, Para mí fue una mezcla de emoción, dolor, y orgullo por haber podido hacer este recorrido que tanto había visualizado y que tantas noches imaginaba en mi cabeza. Y corriendo al lado del frío río por las callejuelas de este bonito pueblo, recibiendo los aplausos de quienes aún no dormían. Paso a paso, disfrutando de ese último kilómetro de los 100 que había dejado atrás y bajando por poco de las 18 horas que me había propuesto.

En los últimos giros me esperaba Laura y abrazados en esa bonita recta de entrada pasamos juntos bajo el gran arco UTMB, recordando todo el esfuerzo y todos estos meses tan duros.

Sabiendo que la vida es como una carrera de ultradistancia: con obstáculos, con momentos de dolor, con momentos de emoción, con momentos de querer tirar la toalla, pero nunca desistir y sobre todo con momentos de felicidad inmensa que hacen que vivirla sea el regalo más grande que se nos ha dado.

Y RECORDANDO PARA SIEMPRE QUE: “EL LÍMITE ESTÁ EN EL CIELO”.

META. 100 KILÓMETROS. 17H 48M 10S. PUESTO 480º ALBERTO PEÑA ALONSO CCC-UTMB-2022

META. 100 KILÓMETROS. 17H 48M 10S. PUESTO 480º ALBERTO PEÑA ALONSO CCC-UTMB-2022